01.26.08

Viacrucis

Publicado en Entregándose al abismo a 2:19 am por alansar

Ya todo estaba dicho; sin embargo el decidió acompañarla en el metro desde ULA… esperaba con poca convicción poder convencerla, demostrarle que no todo estaba perdido… que continuar no era imposible… insensato si; pero no imposible. Por su cabeza pasaban las razones tantas veces expuestas, las defensas de aquello que el creia digno de defender. Ella lo miraba con triste ternura, había insistido en lo poco práctico que era para él acompañarla… pero él no podia dejarla ir… no queria dejarla ir.

Pasaban las estaciones y su desesperación aumentaba; de vez en cuando intentaba decir algo pero las palabras se morian en gemidos roncos, en frustración rumiada. Estación Moneda y el intentando acariciarla… ella no se retiró pero las manos nunca la tocaron, la mirada de ella sabiendo que se hacia lo correcto y la mirada de quien se ahoga en él.

Baquedano y alguna estupidez se escapaba de sus labios, comentarios inanes… banalidades que no ocultaban el dolor que se escondia en sus pechos.

Tobalaba y nada que decir, cada instante no era más que un sufragio en la urna de su desesperación… Alcántara y la certeza de que todo estaba perdido, de que todo había acabado; y sin embargo hacer todo el viaje… Escuela Militar, acompañarla hasta la puerta de salida… el abrazo oliendola por última vez y luego regresar igual que siempre, solo que esta vez no era igual… pues un trozo de su alma se fue con ella.

01.16.08

Encuentro

Publicado en Claviceps purpurea a 3:12 pm por alansar

Un dia se volvieron a encontrar, el azar les regaló aquello que durante tanto tiempo desearon; primero la sorpresa, las risas, los abrazos, las caricias. – Vamos a tomar algo – Hacer un resumen suscinto de sus vidas, amores, desamores, viajes, empleos, siempre sonriendo, felices y concientes de lo improbable (y por ende valioso) de ese momento; los dos corriendo hasta ese puente que hacetanto tiempo se tendió entre ellos, que tendieron ellos.

Entonces, cada uno desde su orilla desencantado, los silencios, las sonrisas agotadas… un poco forzadas ya, buscando tontamente de que hablar, caer en lugares comunes, decir tonterias… la incomodidad, la urgencia por beberse rápido el trago, mirar al otro en la orilla opuesta… el puente derribado… la tristeza sin sorpresa… el alivio al saber que ya nunca podrían volver.

Cero introspección

Publicado en Claviceps purpurea a 2:58 pm por alansar

Observaba perplejo como todo se hacía pedazos a su alrededor; la catastrofe, la muerte lo seguian de cerca, a su lado los techos saltaban, los arboles eran arrancados de raiz; la destrucción y el caos reinaban y el no sabía; no sabía por que todo esto sucedía a su alrededor… un puto ciclón ignorante de lo que era.

Explicación

Publicado en Espigas a 11:33 am por alansar

los 2 anteriores son antiguos, los había removido porque estaban participando en algo…(ninguno de los 2 ganó… buaaaaaaa)… más tarde subo algo nuevo…Eso.

Vacaciones

Publicado en Claviceps purpurea a 11:28 am por alansar

En un principio fueron pequeños detalles, un lunar que no recordaba tener, vello creciendo en su pecho lampiño; el médico dijo que el lunar no era cosa de preocuparse y pues bueno… pelo en pecho, un toque más de virilidad no sobraba. Fue entonces cuando pudo tener sus vacaciones soñadas, tomar el sol en esas playas paradisíacas, mujeres color canela de cuerpos excepcionales a su alrededor y él enseñando sus ahora pilosos pectorales; la primera noche perdió su carné de identidad, algo molesto pero nada para preocuparse; al fin y al cabo su recién estrenada fama le permitía viajar sin muchas solicitudes de identificación. El segundo día estaba listo para salir y notó que no podía ponerse su anillo (ese al que medio en serio, medio en broma adjudicaba parte de su buena suerte), entonces vio que sus dedos eran diferentes, más regordetes, mas cortos y sus uñas tan pulcramente cuidadas 2 veces a la semana en el salón de belleza a 2 calles de su departamento, ahora estaban comidas, engrosadas y amarillentas… poco sanas, en ese momento decidió adelantar el regreso, lo que sea que le estuviera sucediendo seria más llevadero rodeado de los suyos, reservo por Internet el vuelo para la mañana siguiente y llamó a su mejor amigo para que fuera a recogerlo, fue entonces cuando de su garganta salió una voz ronca, profunda, agotada, nada parecida a su voz de barítono que tanto le gustaba a sus amigas; tuvo que inventar un resfriado muy fuerte como causa del apresurado regreso y contener el pánico creciente que se apoderaba de él para que su amigo le creyera… al mediodía siguiente estaría en casa; se levantó y fue a lavarse la cara para encontrarse con el espanto que le mostró el espejo, no quedaban mayores rasgos de su rostro tan perfecto, sus mejillas colgaban, su mentón otrora firme era apenas una pequeña protuberancia, su piel amarillenta y apergaminada no tenia nada que ver con la blanca y sonrosada tez de hace unas horas… todo le daba vueltas, sintió la angustia como una masa que explotaba dentro de su vientre, luego vino una arcada que difícilmente pudo contener, para ser cambiada por asfixia, una opresión en el pecho lo hizo toser, tosió como nunca lo había hecho y entre las brumas que cubrían sus ojos creyó haber escupido algo como sangre… no supo que hacer, no supo donde ir, salió corriendo de su habitación, huyendo de esa pesadilla, de ese imposible cada vez más cierto y terrible, mientras sus nuevas y escuálidas piernas clamaban por descanso… entonces vino la oscuridad.
Al día siguiente, fue recibido por su amigo, “que pena que hayas regresado tan pronto por un falso resfriado, mira que ya recuperaste la voz; por cierto, llamaron del hotel, la policía encontró tus tarjetas en un pobre diablo que murió sin haber intentando usarlas, también encontraron tu anillo, ese de la buena suerte, tampoco pudo ponérselo en sus manos regordetas”.

Cronograma

Publicado en Claviceps purpurea a 11:27 am por alansar

Esta semana debía temerle a los autobuses, hace unos pocos días el temor era para la cada vez más terrible delincuencia, en mitad del verano fueron las medusas, antes el cáncer de piel, pronto sería el temor a la influenza, a la lluvia, al frío… su calendario estaba dividido en calamidades, en peligros; las fechas de cumpleaños difícilmente se veían entre las enfermedades, entre las deudas… ya no había espacio para celebraciones… en cambio, índices ultravioleta, IPC, UPF, pagos de tarjetas.

Plantado frente a su lista sentía orgullo, todo programado,  ya tenia su cronograma de preocupaciones con las cuales hacerle el quite a su soledad…